jueves, 21 de junio de 2007

Resumen Fecha 5


PASQUÍN REVOLUCIONARIO

LA CALDERA DEL DIABLO
Un encuentro parejo, donde sobresalieron los roces verbales, faltas violentas y un pésimo arbitraje.

Desde la época prehistórica en que los grandes choques eran protagonizados por el recordado César Rossi y el eterno “5” o desde aquellos lejanos tiempos en que el joven Juan Carlos Blanco era derribado con el filo del hacha de Pablo Dulio, o desde que el casi olvidado Miguelito pretendía cobrar cualquier tipo de faltas o penales inexistentes, no se veía un cotejo tan rudo.
La causa radica que entre que los “nuevos”, esos niños salidos de las inferiores del Fútbol de los Viernes, esos mismos que “apenas” visten la casaca amarilla o blanca desde hace menos de tres o cuatro años) se venían comportando como señoritas, y que los ya mayores (aquellos que la visten hace más de 6 años y vistieron la roja y azul, y azul y amarilla con vivos blancos; y las dos anteriores que ya ni recuerdo) no tienen fuerzas ni como para dar el puntapié inicial. Pero bienvenido sea este tipo de encuentros, ya que la “sed de venganza” no se apagará hasta el próximo viernes.
El partido en sí fue parejo en el juego, pero desequilibrado en cuanto a los golpes por un lado y “manos negras” por el otro. Como bien se describe en el primer párrafo, el autor de este relato es un anciano del Fútbol de los Viernes, y si no le remiten rápidamente el listado de jugadores comienzan a aparecer grandes lagunas en su memoria (éste es el caso). Vamos a tratar de hilvanar algunos acontecimientos del partido, aunque parece que el “alemán” (y no nos referimos al estimado Juan Carlos Heinz) ha comenzado a atrapar a Don Augusto Bonete, periodista oficial del Fútbol de los Viernes.
Creo que la defensa Amarilla tuvo una buena labor, y todo gracias a la colaboración de Osvaldo (primo hermano de Toti) que con sus manos no tan enjabonadas contuvo el ataque (escaso) de los Blancos. Decimos “escaso” ya que era el tan esperado regreso del monarca (Carlos V), pero su actuación fue similar a la de Luis XVI durante la Toma de la Bastilla (cabe recordar que el que ordenó construir dicha fortaleza fue el propio Carlos V). Más que Carlos V parecía Felipe el Hermoso, se la pasó vanagloriándose pero no hizo nada, es más, aún se duda si este jugador era un delantero Blanco y un defensor Amarillo (ganóse de esta manera el premio Gasparín).
Javier Pérez y Pablo Lence cumplieron muy bien su trabajo, manteniendo a raya los ataques del cuervo Manfredi y de Damián Teclavers (patrón del medio y autor de un golazo). Marcelo Suárez intentó manejar el ataque Blanco hasta que una nefasta y cobarde, pero simpática patada del “5” lo dejó tendido en el piso. Desde un costado se escuchó “Penaaaaaaaaaal!!!!!!”, dicho grito fue cortado súbitamente por un encapuchado que golpeó con un palo en la cabeza al enardecido hincha peluquense. La patada descripta fue condecorada con un liadísimo premio Sessinator.
Vamos a dejar para último momento el detalle del jugador Mompó, digno concuñado de sus dos concuñados, los Suárez (con esto dijimos todo).
En el medio Amarillo, Cristian tuvo una destacadísima actuación que fue refrendada con dos goles, uno de ellos de otro partido: corrida por la izquierda, recibió el balón y mediante un derechazo clavó el esférico en el ángulo superior izquierdo de un Chiche que, por más que voló de palo a palo al mejor estilo Antonio Carrizo (si, Antonio, o acaso pensaban que íbamos a decir Amadeo?) no pudo llegar a desviar la pelota. En cuanto al Sr. Marcelo “Peluca” Suárez, se está dudando seriamente de que él sea o no el verdadero “Mano Negra”, paso a detallar una jugada: sobre un costado de la cancha, el balón estaba dividido entre él y Cristian Bellato; claramente la pelota le dio en la mano a peluca, luego rebotó en Cristian y se fue afuera. Todos pensamos que había sido tiro libre para los Amarillos, pero el Sr. Peluca cobró lateral para sí mismo, sacó rápidamente y luego devino en gol Blanco. Ese tipo de payasadas son las que luego hacen subir el tono de los roces en la cancha. Así fue que, cuando el partido estaba 4 para los Blancos (dos lindos goles de un imparable Lagartija y los dos ya mencionados de Bellato) a 3 de los Amarillos (dos del patrón del medio Teclavers y uno del Cheto)… hagamos un paréntesis para detallar una jugada del primo del cantante bailantero. Cabe destacar que si bien el Cheto tuvo una actuación mayoritaria que le mereció el premio Diegote, en la jugada que devino en el primero gol Amarillo desde la tribuna le gritaron maliciosamente: “Andá a laburar a Solo Empanadas!!!!” en clara alusión a una derrapada al mejor Delivery con rollers.
Decíamos que el cotejo estaba 4 a 3 a favor de los Amarillos, cuando en una pelota dividida, los jugadores Mompó y Polo saltaron a cabecear… resultado: la hecatombe, la debacle total. Polo quedó desparramado en el piso, mientras Walter Mompó se cubría la risa con su mano (al mejor estilo Patán). El Cuervo Manfredi tomó el balón y sancionó falta. Era un tiro libre más que interesante para los Blancos, ya que era en la puerta del área, faltaban 30 segundos para finalizar el partido y podrían llegar a lograr un merecido empate. Ante semejante decisión del Cuervo, el “5” se calzó la banda de capitán y comenzó una discusión sobre si había sido o no falta, el Sr. Mompó gritaba que él no había tocado a Polo que aún se retorcía de dolor en el piso; el Cuervo increpaba al “5”, éste último hacía ademanes para levantar a la parcialidad Amarilla (unos cuantos hinchas comenzaron a treparse a los alambrados, incluso algún desacatado llegó a revolear un choripán, que fue engullido casi de inmediato por un hambriento Dani Blogner). El mismísimo Dani Blogner se paró frente a la pelota para tratar de bajarle el tono a la discusión… En resultado, el Sr. Manfredi resolvió (en apariencia) no cobrar el tiro libre, y en lo que parecía iba a ser una “entrega pacífica” del balón por parte de los Blancos a los Amarillos, por lo bajo y aún con los efectos de tremendísimo golpe, el Polo le dijo al Cuervo: “partile la mandíbula”. Así fue cómo con un fortísimo puntapié, el Cuervo Manfredi incrustó la pelota en pleno rostro de un Dani Blogner que sólo iba a poner paños fríos al asunto. Encima de todo, el balón derivó en un jugador Blanco que, más que “fair play” fue un digno “hand black player”, sacó un disparo que pasó a centímetros del travesaño. “Mama mía, si llegaba a ser gol, que despiplume!!!!!!”, gritó Chiche Liñeira desde un costado.
La cuestión es que el partido terminó apenas “ejecutado” Dani Blogner (es decir, apenas devuelta la gentileza por parte del Cuervo Manfredi). A nuestro entender, fue un faul lo suficientemente grande como para sacarle amarilla al Gran Mompó, y por las discusiones posteriores, roja directa al “5”. Se continuó discutiendo en los vestuarios y hasta en el estacionamiento de autos… Aún hoy, Walter Mompó debe estar riéndose a carcajadas del árbitro y de la NO sanción de esa infracción.
No obstante, como sanción, desde acá solicitamos que la “foto de los parecidos” de la semana sea la del Sr. Mompó.

Por un fútbol sin violencia, se despide de esta cabina de transmisión.
Augusto Bonete. Periodista oficial del Fútbol de los Viernes.

jueves, 14 de junio de 2007

Resumen Fecha 4


PASQUÍN REVOLUCIONARIO

LLUVIA DE GOLES EN BARRIO PARQUE
Con mayor espacio para el juego por la ausencia de dos jugadores, la dinámica del partido fue absoluta.

Con la ausencia de los tres jugadores que punteaban en la estadística (Lagartija Domínguez, Walter Mompó y Dani Blogner), los del pelotón del medio hicieron lo imposible para sumar puntos. Hubo grandes jugadas, goles memorables, buenas atajadas, e incluso –ante la ausencia de la Mano Negra- se decretó la vacante de los premios Rossinator y Madre Teresa, ya que –misteriosamente- durante los ochenta minutos de juego sólo se produjo una infracción (de Pablo Lence al Cheto) la cual fue tan leve que no ameritó la entrega del premio. En tanto, el Sr. Mariano “lagartija” Domínguez (ausente con aviso) deberá sufrir un descuento de 3 puntos; asimismo al Sr. Mompó se le descontarán 4 puntos por ausentarse sin aviso (según indica el reglamento) e incluso el Tribunal de Disciplina Revolucionario está analizando acrecentar el castigo con cincuenta azotes.
Metámonos de lleno en lo importante, ¿para cuando el asadito? … ah no!!, perdón, lo realmente importante es el partido. De comienzo nomás, con los 16 jugadores bien plantados en la cancha (si, no hubo que esperar al Cheto, esta vez llegó 17 segundos antes de las 20) y aunque con más espacios, el juego se friccionaba en varias partes del terreno. No obstante, cuando no habían pasado más de cinco minutos desde el inicio, Sebastián “cuervo” Manfredi ya empezó a hacer de las suyas, 1 a 0 para los Amarillos. Los blancos no se hicieron esperar y de la mano de Juan Carlos Heinz anotaron la paridad en forma casi inmediata. La defensa amarilla, conformada por Ariel Barreiro, Javier Pérez y Pablo Lence quería evitar jugar al pelotazo e intentaba salir tocando, el problema surgía en el medio, cuando el balón pasaba por los pies (redondos) del “5”. Hemos contabilizado la cantidad de pases de este jugador que llegaron a buen puerto, el resultado fue 1. Gran mérito de ello se lo tiene que llevar el Sr. Heinz quién, a nuestro entender fue el mejor jugador Blanco, era un pulpo en el medio, cortó el 95 % de los pases del “5”, provocó contraataques, tocó con claridad e incluso fue –con 3 tantos- el goleador de su equipo. Hizo casi todo bien, excepto llevarse la victoria. El cotejo seguía parejo, los amarillos habían marcado el 2-1 y el balón cayó en los pies de Chiche. Éste, parado a 25 metros del arco defendido por Polo, con todo el frente cubierto por Ariel, Seba Silvetti y el Cheto; siendo presionado por Juan Carlos e Ignacio Aristegui, sacó un remate en cámara lenta que, por elevación, parecía que se iría por sobre el travesaño. La pelota cayó llovida entre las manos del arquero y el parante horizontal, golazo!!!!!!!. El Sr. Liñeira con las manos en jarro miró a la tribuna, señaló un punto que no pudimos individualizar y gritó: “te prometí uno y ahí lo tenés” (luego supimos que se lo dedicó a un tal Gustavo, ex-bigotes, otrora salvavidas y actual vendedor de panchos). La diferencia de 3-1 duró poco, ya que mediante un tiro de esquina, Seba Silvetti se elevó en el área Amarilla, colocó el parietal izquierdo en posición de choque, impactó el balón e hizo inflar la red. Otro golazo!!!!!!!. De la tribuna un enfervorecido hincha Blanco gritó: “pibe, al fin dejaste de bajar nidos de horneros”. Poco tiempo después, nuevamente Juan Carlos fue el que puso la paridad al cotejo. Estamos ahora 3-3. El medio amarillo no daba para más, los Blancos Nacho, Leito, Ignacio Aristegui, el Cheto y Heinz se deleitaban ya que el famoso “5” no paraba ni al bondi, y no contento con eso, les seguía entregando el balón a los contrarios. El cambio se veía venir. Del banco gritaron “5, andá al arco” y por lo bajo el técnico dijo “vamos a ver si éste hace algo ahí aunque sea”. Javier Pérez se adelanto, para jugar de 5, Mariano “Chiche” Liñeira se paró de 2, y Ariel Barreiro (de distinguidísima actuación) se quedó junto a chiche. Pablo Lence subió a colaborar con el medio, Cristian y Damián comenzaron a presionar y organizarse, y Sebastián Manfredi tomó mejor las riendas del ataque. Con este nuevo esquema los Amarillos empezaron a manejar los hilos del partido, los Blancos se desorganizaron por completo y se vino la debacle. De la mano de Cristian y Damián el partido se puso 5-3. Las buenas llegadas de los Blancos eran detenidas por la férrea defensa Amarilla o bien (increíblemente) por las atajadas magistrales del ex – 5 (ahora el “1”). Cabe destacar un remate de zurda del Cheto, que obligó a volar de palo a palo al arquero y, con máximo esfuerzo, mandó el balón al corner. En una mezcla de bronca e impotencia, el primo de Daniel Agostini (el Cheto) gritó: “maten al payaso de verde!!!!” en clara alusión a la vestimenta de Lionel (arquero Amarillo). Mediante dos llagadas de Pablo Lence (que ahora jugaba de volante por la izquierda) y Don Manfredi los Amarillos ampliaron la ventaja a 7-3. Los Blancos visiblemente desordenados, llegaban más por empuje que por juego, Nacho lateralizaba con Leíto. El Cheto mejoró su marca, y así fue que el “Vikingo” Ariel, con gran esfuerzo y empujando hacia adelante como en un scrawn, juntamente con el incansable Heinz achicaron la diferencia en dos goles. Ahora estaba 7-5.
Pero no todo estaba terminado, aún quedaba más magia en los pies del “Cuervo” Manfredi quién hizo temblar dos veces más el arco rival.
Como corolario quisiera destacar que el partido fue parejo hasta que los Amarillos se acomodaron en el terreno. Luego, se abrió la brecha del gol para ambos equipos, pero mientras los Amarillos lograban sin mayores inconvenientes que el balón haga contacto con la red, los Blancos hacían lo propio con las manos del “ex 5”.

Por un fútbol sin violencia, se despide de esta cabina de transmisión.

Augusto Bonete. Periodista oficial del Fútbol de los Viernes.

miércoles, 6 de junio de 2007

Resumen Fecha 3


ROBO PARA LA CORONA

La semana pasada, desde esta columna se elogiaba a la querida Tabla Comparativa. Pero Señores, es de hombres no agachar la cabeza y decir que al blanco lo afanaron de tal manera que da asco. Era hora que el amarillo triunfara y se vio una mano negra al 100 %. Ahora bien, sabiendo esto, algunos muchachos deberían aprender que si se gana por goleada, no hay mucho por festejar. De que se ríe Blogner?? Que metió 4 goles solo frente al arquero?? Por favor, destacable es lo del Brasileño (urgente una transfusión) Amaral, que con pies redondos y todo y frente a defensores de verdad metió el único gol de su equipo. Eso sí, el pibe Blog (es igual a Lord Farquaard – De nada TVR) no tiene la culpa que el blanco jugara con menos jugadores. Repasando en el arco estaba la versión gran angular de Heinz. Ese de alemán lo único que tiene es la zapan llena de cerveza!! Tampoco tiene la culpa que jugaran defensores con cara de pan como Javier Pérez.. O asesinos con motosierra en las patas como Leito y Walter. Del resto no vale hacer mención alguna. O sí, ese Nachito es un jeroglífico con patas. Para descifrarlo necesitás un tipo de sistemas al lado...... Ahhhh, el que tenía cuerpo de velador de mesita de luz era Cristian?? Se entiende entonces porque estaba parado al costado de la cancha... ahora sí. Lo del revolucionario un lujo. Oportunidad de ofrecer batalla, de llevar a su ejército a la victoria, perdió mil pelotas con el TURCO A-LE-JAN-DRO!!!, que tiene menos fútbol que el Cheto. Hablando del ex cuñado de Nazarena, se confirmó que sus llegadas tarde no son porque esté de juerga o porque juegue a las 21:30 hs. La respuesta es que se va de gira. Con quien?? Vean la foto y saquen sus conclusiones.

PD: Llamado a la solidaridad. Se necesita conocer el paradero de los Sres. Sebastián Albertella y César Rossi. Las malas lenguas dicen que los vieron en su habitat natural......., cerca de la Antártida.!!!!




PASQUÍN REVOLUCIONARIO

SIETE BOFETADAS Y A LAS DUCHAS


La tercera fecha del ya clásico fútbol de los viernes nos regaló un aplastante triunfo del equipo amarillo.

Si bien “no todo lo que brilla es oro”, en esta nueva fecha el equipo amarillo mereció una medalla de ese metal, no tanto por sus propias virtudes, sino por la ineficiencia, ineficacia e impericia del equipo blanco para lograr tres pases seguidos.
Comenzaré este relato de la mejor manera y tratando de ser lo más objetivo posible. En el vestuario se vislumbraba un partido peleado, con ambos equipos dispuestos a dejar todo ya que, debido a la ausencia de “lagartija” Domínguez, muchos sabían que haciendo bien las cosas podrían achicar la diferencia de puntos que el mencionado delantero llevaba por sobre el resto. Y así fue que muchos dejaron todo… pero en el vestuario!!!!!!!!!!. Nada se le puede decir al Sr. Cristian que, luego de una larga ausencia (por mal dedicarse al llamado “deporte blanco”), con poco estado pero con bastantes asados (las malas lenguas dijeron que si hubiese ido vestido de verde se lo abrían confundido con una pelotita de tenis), cumplió relativamente bien, hizo lo suyo y transpiró la camiseta. Pero dejémonos de comentarios maliciosos y metámonos de lleno en lo importante, el partido. Ah, pero sin antes dejar de mencionar que, como siempre, y sólo para ser mencionado al principio de cada reporte, el Cheto Agostini (primo del ex esposo de Nazarena Vélez) nuevamente llegó tarde, esta vez a lomo de camello, cual Rey Mago.
De arranque los dos equipos estaban parejos. La pelota, muy friccionada en la mitad de la cancha, raramente llegaba a los arcos. Si bien en principio, a nuestro parecer, el equipo blanco tenía mejor dominio en el centro, el equipo amarillo tenía una defensa cerrada que hacía que los ¿atacantes? blancos no llegaran con claridad al área grande. La paridad duró casi 20 minutos. Sin diferencias estaba el cotejo hasta que hacia el Oeste se vio una luz brillante, todos quedaron pasmados, el partido se detuvo, Peluca dijo: “es un ave”, Chiche comentó: “es un avión”, Cristian gritó: “No boló!!!, es la estrella de Belén”, y efectivamente detrás de ella venía el Cheto con un tarrito de incienso en su mano. Cuando el rey mago se incorporó al equipo amarillo la cosa cambió, Chiche –que hasta el momento había jugado en el medio- se posicionó de 2 y Melchor de 5; teniendo de esta forma un jugador más en la defensa y permitiendo que Pablo Lence pueda desprenderse por el carril izquierdo, efectuar –sin temor a un contragolpe- sus clásicas subidas ya que Polo controlaba el área con la seguridad que lo caracteriza. Fue entonces cuando, poco a poco, se fue diluyendo el dominio central de los blancos. Leito y Nacho, que debían asistir a unos delanteros (demasiado retrasados en el campo) Ricardinho y Juan Carlos, se perdían en calesitas e intentos Maradoneanos que terminaban en infructuosas jugadas Cuquisilvanescas. Los amarillos fueron ganando confianza y comenzó el destape del mejor jugador del partido, Dani Blogner. El juego de este muchacho merece un párrafo aparte, hizo todo lo bueno que puede hacer un jugador en un partido, colaboró en el medio con el Cheto recuperando pelotas, se perfiló de enganche pidiendo el balón a Alejandro y distribuyó el esférico de manera magistral hacia Damián y Marcelo; y con jerarquía marcó cuatro de los siete tantos amarillos. En pocas palabras, parecía que estábamos ante la reencarnación de don Alfredo Di Stéfano. Lástima que –luego de marcar los primeros tres goles- su ambición lo encegueció, y con tal de llegar al récord de 6 goles, pateó al arco en muchas oportunidades, pudiendo hacer pases-gol realmente francos.
Mucho no podemos hablar de la labor de los defensores amarillos, ya que Seba Silvetti, Polo, Pablo y Mariano (alternadamente) tocaron pocas veces la pelota, todas las jugadas “blancas” se diluían en el mediocampo, producto de la inoperancia del equipo para jugar en forma mancomunada, conjuntamente por la forma desastrosa en que se pararon en el campo de juego. Los espacios libres en el medio blanco ayudaban en grande a los amarillos para trasladar la pelota hacia los delanteros que, a pesar de los grandes esfuerzos realizados por Walter Mompó, uno de los mejores jugadores blancos que ha elevado muchísimo su nivel y está atravesando –a nuestro humilde entender- su mejor momento y la buena colaboración de Javi Pérez y un nuevo jugador denominado Ariel “Barr” no pudieron evitar la hecatombe, la debacle total del equipo. Los blancos dejaron un hueco enorme por el lado derecho y por más que el “5” intentaba frenar el avance amarillo, faltaba colaboración para cubrir espacios y quienes habían prometido ayudar en el medio ya estaban exhaustos y se quedaban parados arriba. Con el partido 5 a 0 a favor de los amarillos, el equipo blanco intentó un manotazo de ahogado, Cristian dejó el medio y pasó a la defensa, Javi Pérez empujó al equipo hacia arriba, Juan Carlos se acomodó mejor en la posición de 8 -colaborando en el medio- y Ricardinho Arantes se posicionó como delantero (de la tribuna se oyó un grito: “al fin estos muertos ponen un delantero!!!”, no pueden seguir jugando con 3 defensores y 5 mediocampistas, medio jugadores, medio cansados, medio egoístas, medio… Por suerte justo intervino Toti llevándose al exaltado simpatizante al vestuario). Con este nuevo esquema táctico, nuestro hermano del Mercosur consiguió descontar en el marcador, no obstante la desazón ya había echado raíces en los jugadores blancos. Sólo Dios sabe por qué, pero los blancos –luego del gol- volvieron al viejo esquema, como si estuviesen defendiendo el fatídico 1-5. Y como no podía ser de otra manera, la lluvia de goles continuó de la mano del Damián y el Cheto. Cuando se anotó el 7º gol para el equipo amarillo, sobre un lateral hubo una rápida conversación entre la fatídica Mano Negra y el representante de la Agrupación Revolucionaria. Lo que se dijeron nunca se sabrá a ciencia cierta, lo que sí podemos confirmar es que el partido terminó inmediatamente luego de esa charla. (un vendedor de pochoclos nos confesó luego que escuchó que el representante guerrillero le dijo a la Mano Negra: “o la cortamos acá o descargo plomo sobre todos ustedes”. Fue así que el cotejo terminó en paz.

Por un fútbol sin violencia, se despide de esta cabina de transmisión.

Augusto Bonete. Periodista oficial del Fútbol de los Viernes.

lunes, 28 de mayo de 2007

Resumen Fecha 2


HONOR A LA TABLA COMPARATIVA

Denostada por muchos, menospreciada por otros, criticada por los coloridos personajes de los viernes, la Tabla Comparativa Señores goza de buena salud. Para muestra, un botón. Tres últimos partidos, 6-5, 5-4, 4-3. Parejísimo. Peleadísimo. Que mas quieren??? Ver fútbol?..... Lujos?... Estado físico?.... Muchachos, no sean inocentes. Si no ven nada de esto, la Tabla mas famosa no tiene culpa alguna. Saben lo difícil que es hacer comparaciones con un tipo que tiene como apellido el nombre de un grupo pedorro de música.? Es para romper relaciones con los hermanos brasileños. Que les hicimos?? Cual fue nuestro pecado? Ahhhh......., les enviamos a Loraschi hace unos años y ahora a Oliver. Y.... este Amaral demostró que es de MKTG, bien pecho demostró ser. Por lo tanto, si A es igual B y B es igual a C, entonces Navedo es tambien pecho.
Uno que es imposible de comparar es Nachito, el que juega con un espejo al lado. O como se entiende su juego?. Amaga para un lado, levanta la vista, se refleja y se asusta (tambien con esa cara de activista de quebracho)!!
Por otro lado, los muchachos de la comisión podrían importar mejores jugadores en lugar de gastar el dinero en contratar a una bosterita para que haga de porrista. Esa negra culona daba lástima. Cómo? Quieeeeeeenn?? Esa gordita de pelo negro, morochita, era el Negro Blanco? No jodamos, el negro blanco era un tipo habilidoso, que gambeteaba, con panorama. Este que trajeron es el típico americano panza de fast food barato que sirve para béisbol. Quien controla la entrada de estos jugadores? El Cheto? Hablando de esta joya de las inferiores, nos ponemos de pie y solicitamos se elimine los injustos –2 puntos que le pusieron por llegar tarde. Donde llegó tarde? Si el pibe llegó temprano, juega con los veteranos de las 21:30. Medalla de honor deberían darle!!
Por último ese lagartija, que hace 5 goles en el primer partido y en segundo tres, hay que rajarlo por no mantener el promedio. Que se cree? Para comerse goles está Chuck, ese si que la tiene clara, vio lo que hizo el primer partido y se pegó el faltazo!!
Antes de finalizar un aviso tardío pero aviso al fin para los Osores, Leitos y Liñeiras. A los tres señalados.... el que corría con la pelota pegado a la raya era el lagartija y no un punga del once. Esto es fútbol señores. Una murra de las de siempre y se termina esta mentira.
PD1: A efectos de respaldar a la Comisión y su cara visible, la SuperManoNegra, hacemos mención de honor para Osvaldo y su demora en devolver la globa.
PD2: Si alguien duda del nivel paupérrimo del fútbol de los viernes, miren las estadísticas. Saben quien es el segundo?? Mompooooooooooooooooooooooo!!!!!!

La comisión.



PASQUÍN REVOLUCIONARIO

LA FIESTA SE VISTIÓ DE BLANCO

El pasado viernes se vivió un partido cargado de emotividad tanto por el ajustado triunfo del equipo albo, como por la vuelta del jugador homónimo.

Cuando finalizó el partido, el Sr. Juan C. Blanco –con lágrimas en sus ojos- agradeció fervientemente a la tribuna que lo ovacionaba al son de “que de la mano, de Juan Carlos Blanco todos la vuelta vamos a dar…”. Si bien el cotejo finalizó con esos lauros, no todo fue albricias al comienzo; nuestro corresponsal en el vestuario pudo confirmarnos que el Sr. indicado en el presente párrafo llegó con un peinado similar al de Bellota (una de las Chicas Superpoderosas), seguramente muy usado en Miami, pero no tan bien visto en estas tierras de Gauchos.
Ahora sí nos vamos a meter en lo importante de la noche, el juego.
Esta vez parecía que la Mano Negra había hecho los deberes y que, aplicando su rigurosidad ya conocida, estarían –a las 20 hs.- los 18 jugadores en sus puestos. No fue así, el Sr. Cheto llegó a lomo de mula, casi 20 minutos después de haber comenzado el partido.
De arranque nomás, el equipo Blanco se paró mejor que el Amarillo, pudiendo tomar las riendas del juego, con un seguro Andrés en el arco, una firme defensa compuesta por Javi Navedo volcado a la derecha, Javi Pérez jugando de 2 y Walter hacía lo propio sobre la izquierda; el mediocampo (de la mano de Ricardinho, Peluca y el “5”) no tenía mayor inconveniente para proporcionar buen juego a Juan Carlos (un enganche con categoría) y al ya conocido (e insufrible) “Lagartija” Domínguez.
De entrada, en el equipo Amarillo Chiche Liñeira se hizo cargo del arco y fue el primero en sufrir los embates de los delanteros Blancos. Si bien el equipo albo tenía la dominación del mediocampo, las llegadas al arco rival eran escasas por la buena labor efectuada por Ariel y Seba Silvetti; aunque luego, la Lagartija se las arregló para penetrar la defensa en dos oportunidades y, sin piedad para con el guardavallas, colocar el resultado con dos tantos de diferencia a favor de los Blancos.
El dominio continuaba siendo Blanco, ya las jugadas que intentaban armar Daniel B., Nacho, Leito y Damián no llegaban al destino esperado, el Sr. Lechu (único delantero). Aunque las jugadas individuales parecían ser positivas, carecían de acierto respecto del arco, o bien se diluían en la puerta del área rival. Así fue como promediando los 30 minutos, el equipo Blanco se adelantó en el terreno. Un Peluca pocas veces visto (ayudaba en la defensa y corría hacia la posición de 8 volcado a la izquierda cuando su equipo atacaba) ocupó la posición de enganche y permitió así que, en una escapada de los delanteros Blancos, Juan Carlos aprovechara una distracción de la defensa Amarilla y sentenciara el 3 a 0 temporario.
Luego de este tercer balde de agua fría, los amarillos cambiaron su táctica y se pararon distinto en el campo; Chiche Liñeira –con el entrecejo fruncido- miró firmemente a Ariel, al Cheto y a Dani B. y con los dientes apretados y mirada seria, les hizo un gesto que fue visto por un hombre mayor desde la platea, el que le dijo a su pequeño hijo: “viste eso?, es la misma expresión que el Gran Diego le hizo a Valdano cuando los Alemanes nos empataron en México `86!!!, éste Chiche es un grande!!!!”. Fue entonces cuando Liñeira tomó la posición central en la defensa, permitiendo que Daniel B. y Damián puedan tomar mejor las riendas del mediocampo y a su vez éstos, poder entregar mejor el balón a Lechu y a Nacho (que se había adelantado un poco). Mejor acomodados, los Amarillos no solo emparejaron el mediocampo, sino que lograron mediante un rebote (luego de un corner) que Lechu coloque el 1-3. La cancha parecía inclinarse a favor Amarillo pero, parado de contra, Lagartija no tuvo piedad y amplió la diferencia (4-1); desde un costado, lo que parecía ser una señora sesentona (luego se vislumbró que era un tal Cristian con peluca gris) gritó exultante: “Detengan a ese Lagartija de cualquier manera, tírenle con boleadoras si es necesario!!!!!”.
Con más bronca aún y con el cuchillo entre los dientes, el equipo Amarillo salió a presionar en todos los sectores. Seba Silvetti y Ariel subían por sus respectivos laterales, haciendo pases (a veces precisos a veces no tanto) al mediocampo ahora conducido por Daniel y Damián, el Cheto mejoró su marca y evitaba que los pases del “5” lleguen a destino, Chiche se adelantó y apretó a la delantera blanca para anular cualquier posibilidad de ataque. En pocas palabras, los Amarillos habían puesto en un arco a los Blancos. Así fue que en dos oportunidades (y siempre gracias a los rebotes) llegaron dos descuentos (por parte de Daniel B. y otro más de Lechu), ahora el resultado era 4-3.
Se esperaba un final de partido a toda orquesta para los Amarillos, ya que el mediocampo Blanco se había desarmado, Peluca ya no avanzaba, las otrora incursiones de Ricardinho (el mejor estilo Edson Arantes) se habían transformado en las de Roberto Carlos (el cantante), Javier Pérez y su tocayo Navedo trataban de sacar el balón del área “de cualquier forma”, incluso una escapada por la izquierda de Leito (jugador Amarillo) fue detenida por Andrés con la rigurosidad que ya nos tiene acostumbrados. Dicha jugada nos pareció, a la sazón, que era mérito suficiente para la entrega del premio “Rossinator”. Fue entonces cuando desde el banco de suplentes Blanco se oyó gritar al aguatero: “hagan tiempo!!!!!”. Esta indecorosa forma de juego parece haber tenido mella los oídos de dos jugadores Blancos; luego de un infructuoso remate al arco de la delantera Amarilla, el balón se perdió detrás de la tribuna. Y justamente, la asquerosa alianza armada por los dos otrora opuestos representantes de dos corrientes ideológicas como son el Sr. Peluca (representante de la Comisión de Fútbol de los Viernes) y del “5” (representante de la Agrupación Revolucionaria del Fútbol de los Viernes) lograron enfriar o, mejor dicho, congelar el partido. La demora de más de 8 minutos en recuperar el balón hizo que, no bien se había reiniciado el cotejo, el árbitro diera el pitido final. Señores, después hablan de que la violencia no la inician los jugadores… esto fue muy deshonesto, fue una canallada; a los Blancos se les venía la noche, ya que si el partido no se hubiese detenido, casi con seguridad que los Amarillos llegaban al empate o, incluso, a la victoria!!!! Claramente hubo un arreglo entre esos dos representantes de la política futbolística. Se debería armar un tercer grupo que, finalmente, derroque a esas dos posiciones supuestamente opositoras pero que, a la vista de todos, son la misma fuerza corrupta.


Por un fútbol sin violencia, se despide de esta cabina de transmisión.

Augusto Bonete. Periodista oficial del Fútbol de los Viernes.

miércoles, 16 de mayo de 2007

Resumen Fecha 1

HELARTE DEL BALOMPIÉ

Mucho se habla del fútbol de los viernes, de la calidez de la gente que juega, que son todos amigos, que es un lindo grupo pero nadie habla sobre el nivel de juego, que se ve perjudicado viernes a viernes por tipos que bajan la temperatura del partido.



UNA NOCHE QUE ESTUVO COMO LA MANO “NEGRA”

La noche del viernes nos deslumbró con goles, porque hubo muchos que al fútbol se lo olvidaron en el vestuario.
No bien salieron al campo de juego, los equipos ya estaban diezmados. Jugaron 7 contra 7 hasta que los dos rezagados de turno se percataron que el cotejo ya había comenzado.
Rápidamente, y contrariamente a lo que parecía en los papeles, el equipo Blanco se puso en ventaja con dos goles del desconocido “lagartija” Domínguez. El equipo Amarillo intentó constantemente llegar al arco rival (defendido en principio por Ariel “electrodoméstico” Osores), pero no pudo sobrepasar al guardametas Blanco, ya que sus propios delanteros estaban empecinados en pifiarle al balón o bien intentar bajar gorriones en pleno vuelo.
El equipo Blanco, con los toques certeros y el buen juego de Ezequiel, Ignacio, Damián y la “lagartija” lograba pasar por el mediocampo Amarillo sin mayor problema, enfrentando al gran Chiche que, sin poder acomodar a una defensa que pululaba como los fantasmitas del pacman, pretendía detener el insufrible embate rival. El partido se ponía 4 a 0 y parecía no haber Jesús que resucite a Lázaro. En medio del partido, un anciano que estaba colgado del alambrado gritó: “Cheto, sacate los rollers!!!!”, en clara alusión a las patinadas que sufría el mediocampista Amarillo quién, dicho sea de paso, se ganó el premio Rossinator gracias a una furibunda patada propinada a la investidura del otrora gran “5” (Lionel) y ahora lo único que le queda de “5” es el número en la espalda).
Con el correr de los minutos, el mediocampo y delanteros Blancos fueron perdiendo aire, el fútbol y ganando las malditas “calecitas”. Un juvenil “alcanzapelotas” suplicaba: “Que la larguen!!!!! el Diego continúa internado!!!!” y los Amarillos supieron aprovecharse de ello. De buenas a primeras Javier Pérez fue al arco, Mariano “chiche” Liñeira se plantó de 2 e hizo que (con la colaboración de los clásicos pases en profundidad de Sebas Silvetti) se distribuya mejor el juego hacia Sebas Manfredi (el mejor jugador Amarillo). Con un poco de fútbol (muy poco) y mucho de empuje, lograron varias veces atravesar la defensa Blanca y llegar con peligrosidad al arco, ya que ni Polo ni Ariel (pese a sus buenas labores) daban abasto para defender el arco resguardado por el gran Mompó. Claro que tenían que hacerlo con sus defensores y mediocampistas, porque los delanteros de turno (Chuck y Peluca) hubiesen sido más útiles como banderines de córner.
Llegó así el descuento Amarillo, a través de sendos goles de Sebastián Manfredi. 4 a 2 y se les venía la noche a los Blancos, más aún, cuando El “5” recibió un centro desde la derecha, saltó 70 centímetros sobre todas las cabezas y en pleno corazón del área, acomodó el parietal izquierdo y clavó el balón a un costado del arquero. Golaaaaaazoooo!!! gritó escondido detrás de la reja un ex-músico con una pelotita de tenis bajo el brazo (si, golazo, lástima que fue en contra).
Con el correr de los minutos, el equipo Blanco, ahora parado de contra, pudo cobrarse su quinto tanto, gracias sino a quién más que a la “lagartija” Domínguez.
Pero pronto se vino nuevamente el descuento Amarillo, otra vez en los pies de la manija del equipo, Don Manfredi. Durante los últimos minutos, el equipo Amarillo siguió buscando dos cosas, la primera: el empate, y la segunda: a Peluca y a Chuck, que seguían corriendo sin ton ni son por ese espacio verde dado en llamar cancha.
Justo antes de que Lamolina ponga fin al partido, hubo un pequeño “roce” entre el Gran Chiche y el “5” quién, luego en el vestuario, denunció un escupitajo por parte del gran chiche. Se iniciaron actuaciones correspondientes en el tribunal de disciplina.

Se despide de esta cabina de transmisión

Augusto Bonete. Periodista oficial del Fútbol de los Viernes.